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¿Es necesario analizar nuestras acciones en Social Media?

La respuesta más directa y sincera a la interrogante que se planeta en el título es que sí, ya que te permite saber si las acciones realizadas han promovido los resultados esperados, en otras palabras, permiten saber si vamos por buen camino y si las acciones ejecutadas son las necesarias para alcanzar nuestro objetivo.

Para ser realmente efectivo en esta labor hay que tener presente un par de pasos previos que se deben realizar: conocer qué medir y luego aplicar el análisis correcto para evitar crear falsas expectativas o, en el peor de los casos, seguir realizando acciones que no son efectivas.

Hoy aprenderás algunos conceptos que te ayudarán a mejorar tu presencia en redes sociales y a ser constante en la consecución de tus objetivos.

A la deriva en RRSS

Muchas personas, empresas y marcas cometen un error cuando deciden tener presencia online y es registrar perfiles en todas las redes sociales, los cuales actualizan a diario y con el contenido que ellos creen que será importante para su público: mostrar su producto o servicio en el 80% de las publicaciones, una estrategia que se empleaba con frecuencia en el marketing offline o tradicional.

¿Cuál es el resultado? Nos topamos con marcas que no han definido bien a su cliente ideal, que no han creado un sistema de comunicación eficiente para llevar su propuesta de valor y que, pasado el primer año de trabajo y esfuerzo de su parte, ya quieren desistir del marketing digital pues no han obtenido ganancias reales.

Tras el primer bache, muchos emprendimientos fallecen y millones de  oportunidades de negocios quedan en el olvido, un efecto que podríamos definir como perfiles a la deriva en las redes sociales.  

 

¿Se puede hacer algo al respecto? Absolutamente, puedes ejecutar varias acciones, la primera de ellas es validar si le estás hablando a la audiencia que te interesa, a la que le podría servir tu producto y que, además, pueda pagarlo.

 

¿Por qué estoy en rrss?

Cuando eres el responsable de un emprendimiento, marca o negocio, todas las acciones que se ejecutan van orientadas a la venta o al aumento de oportunidades para generarla y las redes sociales se han convertido en una plataforma excelente para ello pues te permite enviar tu mensaje de forma masiva.

Sumado a esta opción, puedes entender que el sistema de las redes sociales te ofrece otras ventajas que te permiten adecuar todo el ecosistema para sembrar los cimientos de tu negocio y verlo crecer.

El tope de la lista tenemos el acercamiento y personalización de la comunicación con una marca, lo que rompe las barreras entre el cliente y su marca preferida, una ventaja que, combinada con la rapidez, crea una dupla muy atractiva a la hora de validar cualquier propuesta con la audiencia.

Al estar presente en redes sociales creas, de forma casi inmediata, un canal de atención para tus futuros clientes, donde podrás aclarar sus dudas y poder adelantarte a la hora de ofrecer contenido de valor. De la mano de la atención al cliente llega la fidelización, pues se crea un nexo con la audiencia basada en la confianza y en la ayuda que le prestas.

 

Objetivos claros y medibles

Tener claro el norte y la meta que deseas lograr es la diferencia entre improvisar y poder organizar diversas estrategias o acciones para lograrlo.

Es muy probable que lo primero que te venga a la mente, sobre todo si eres un emprendedor o empresario, es lograr más ventas, pero en sí, un objetivo planteado de esa forma resulta un tanto ambiguo medir, ya que si no vendes nada, con generar 1 venta o 100 ventas efectivas ya lo lograste. Pero ¿Qué pasaría luego? o ¿Cómo llegas a concretar esas ventas?

En este panorama, lo más confiable es desarrollar objetivos SMART, una fórmula que de seguro te ayudará para aterrizar las ideas y avanzar en el camino hacia el éxito.

SMART es un acrónimo inglés que viene de las palabras Specific, Measurable, Attainable, Relevant, Timely, lo que en español sería Específico, Medible, Alcanzable, Relevante y Tiempo.

¿Cómo se redacta un objetivo SMART? Sigue los pasos de esta estructura y verás evolucionar tu propuesta.

Por específico es tener claro lo que se desea alcanzar, que podría ser aumentar las visitas al sitio web.

Medible, con este atributo se le asigna un número que sirva para respaldar las acciones que se propongan para lograrlo. Siguiendo con nuestro ejemplo nos quedaría así: Aumentar las visitas al sitio web en un 30%.

La fracción Alcanzable implica emplear planteamientos que vayan de la mano de la realidad de la empresa, es decir, tomando en cuenta los recursos que se puedan invertir. Ya en esta fase nuestro objetivo se transforma un poco y quedaría Aumentar las visitas al sitio web en un 30%, duplicando la creación de contenido en vídeo y la inversión en pauta digital.

Nos faltaría determinar la Relevancia del objetivo, es decir, qué tan importante es lograrlo en términos de negocio o comunicación, es decir, si está alineado con lo que la marca necesita en ese momento.

El nuevo planteamiento quedaría así:  Aumentar las visitas al sitio web en un 30%, duplicando la creación de contenido en vídeo y la inversión en pauta digital, para posicionar la marca en los motores de búsqueda y generar leads cualificados.

Para finalizar no podemos olvidar el tiempo en el que se aspira materializar el objetivo, lo que significa lo siguiente: Aumentar las visitas al sitio web en un 30%, duplicando la creación de contenido en vídeo y la inversión en pauta digital, para posicionar la marca en los motores de búsqueda y generar leads cualificados en los próximos seis meses.

 

Acciones para alcanzar los objetivos

Existen muchas acciones de marketing digital que se pueden implementar al momento de alcanzar un objetivo, que siempre van a depender de tres factores principales: el objetivo planteado, los recursos con los que cuenta la empresa y la fase de evolución en la que se encuentra.

En la lista también se pueden incluir un par de conceptos que son esenciales para obtener éxito en internet, estos serían el producto o servicio ofertado y el nicho que se desea convertir.

Con producto o servicio nos referimos a validar que lo ofrecido al mercado esté de la mano de las necesidades de la audiencia y poder transmitir un mensaje claro con ello. Y el nicho es enfocarse en un grupo de personas que requieran ese servicio y puedan pagarlo, así no desviarás tu atención en captar contactos que se encuentran lejos de ser prospectos para marketing o prospectos para ventas.

 

Hora de medir, llama a los KPI

Cada objetivo de marketing digital planteado debe ir de la mano de un KPI (Key Performance Indicator), un indicador que permite llevar el control del impacto de las acciones que se han implementado para las mejoras paulatinas de la empresa.

Según los canales que se están trabajando para alcanzar los objetivos podemos englobar los KPI en diversos escenarios. Veamos esto con más detalle.

En las redes sociales podemos marcar varios objetivos como los de interacción, que son muy próximos al engagement, donde se toman en cuenta los comentarios, cantidad de me gusta de las publicaciones, las veces que se comparte un post o las veces que se guarda, así se conoce qué tan relevante es el contenido que está publicando.

También tenemos los indicadores de crecimiento en la comunidad, que es la obtención de más y mejores seguidores, es decir, que formen parte del público meta. Otro aspecto que no se puede dejar a un lado es la visibilidad en los canales sociales, esta ocurre con el contenido que se comparte, así puedes notar el cambio en la apreciación de tu marca.

Cuando los objetivos están enfocados en una página web o blog, cambian los parámetros a medir y aparecen nombres como usuarios únicos que visitan el site, sesiones de visitantes nuevos o recurrentes, es decir, usuarios que ya conocen la web site, y las páginas vistas, así se conoce qué páginas o secciones son visitadas con mayor frecuencia por un usuario.

 

¿Y si no consigo ventas inmediatas, qué mido?

Todos los emprendimientos necesitan ventas para mantenerse en pie, ya que con ellas se garantiza la entrada de dinero a la cuenta y con él la realización de diversas acciones, entre ellas poder invertir más en el crecimiento del negocio. Pero obtener ventas no es algo que se logra con solo publicar en las redes sociales, a menos que ya cuentes con una audiencia que tiene claro tu servicio y lo desee.

Si tu empresa, marca o producto, no ha creado una audiencia y ha entablado con ella una conversación previa, es momento de hacerla y empezar la labor de hormiga, ir paso a paso dando contenido y mostrándote para puedas luego monetizar.

Lo primero que debes hacer es evaluar tu comunicación, sobre todo la forma, tono y formatos usados para ver su efectividad y empezar a optimizarlos. Este proceso te llevará a un cambio en la forma de expresarte en los medios digitales que lo puedes medir con varios KPI como la interacción que empiezas a tener con la audiencia.

Evalúa la cantidad de ventas o clientes que necesitas para obtener estabilidad, así podrás concentrarte en que tu comunicación te ayude a generar esas oportunidades de venta.

Utilizar los entornos digitales como plataformas de trabajo y canales de comunicación para crear emprendimientos más rentables y escalables es totalmente posible, más cuando se tienen claros los objetivos y lo que se debe medir para conocer si vamos por el camino correcto o si nuestra estrategia está errada.

Aprovecha la inmediatez del mundo digital, toma nota de las estadísticas, analízalas y sigue de cerca los efectos de tus acciones de social media.

 

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